Cliente: empresa de servicios profesionales, cuya identidad mantenemos confidencial.
El reto
La empresa generaba derechos de cobro respaldados por resoluciones judiciales, pero el tiempo hasta cobrarlos no encajaba con sus necesidades de tesorería.
Qué hicimos
Analizamos la cartera para identificar los derechos financiables, documentamos su historial de recuperación y estructuramos la información que necesitaba el financiador para evaluar y seguir cada expediente.
Resultado: 700.000 € de financiación conseguida
- 400.000 € mediante factoring sobre derechos de cobro.
- 300.000 € mediante una línea de crédito revolving (RCF).
La clave fue convertir una cartera compleja en activos identificables, con datos y mecanismos de seguimiento que permitieran tomar una decisión de financiación.
